Río Quequén Salado - Parte I
De niño el Río Quequén Salado significaba dejar el partido de Tres Arroyos, ya sea con destino al Sur por la ruta nacional 3 o para el Norte por la provincial 85, con el paso del tiempo en 1999 conocí el paraje Puente Viejo en cercanías a Oriente en una visita con el Colegio Argentino Danés al que asistía como pupilo, y ese recuerdo perduró durante años porque no volví más.
Llegar a la cascada, no es solo eso, es encontrar historia de millones de años, sus barrancas con distintos tonos, alguno fósiles y gracias a la acumulación de sedimentos un embalse natural que se puede transitar con cierto cuidado por arriba y por abajo hasta encontrarse con otro salto de agua. En la parte inferior podemos ver algunas cuevas con filtraciones formadas por los sedimentos y vegetación del área.
Luego un impresionante remanso con una isla, donde se puede estar tranquilo compartiendo un mate o un almuerzo con amigos o la familia.
El Río Quequén Salado, tiene lugares que son cautivantes, nos muestran el paso del tiempo, nos muestra el paso del hombre por sus margenes, sobre el río se establecieron los primeros humanos que habitaron nuestro territorio, luego los nativos, después llegó la militarización con sus fortines, los cuales merecen un artículo aparte, y después el hombre moderno, el cual no ve mas allá de sus necesidades contemporáneas, y ya sea por pastoreo, labranzas o para facilitar el acceso al turismo destruyen millones de años de historia.
Con el paso del tiempo desde hace 6 años la he compartido con cuanta persona me ha preguntado por ella, desde amigos moto viajeros que en forma solitaria recorren el país, a familia, amigos, medios de comunicación y
desde hace cuatro años es parada obligada en ¨La vuelta al partido de Tres Arroyos¨ organizada por el grupo Por la Huella Moto Turismo Tres Arroyos del cual formo parte, contabilizando durante las cuatro ediciones más de cien participantes, cien personas que compartirán que tenemos un lugar mágico.



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