El primero de tantos, Tres Arroyos - Epecuen
Llevaba "maquinando" el primer viaje y no tenía destino, pero me surgió un interesado en comprar a la Beta, solo seis meses habían pasado y la quería cambiar, en Carhué.
Así que armé el viaje, la ruta sería mixta, por tierra y asfalto.
Tres Arroyos, Coronel Dorrego, camino rural hasta Lartigau, Dique Paso de las Piedras, Saldungaray, Sierra de la Ventana, cruce de Tornquist, Carhué. Al día siguiente sería visita a las ruinas de aquel balneario que llegó a ser emblemático por sus aguas beneficiosas para la salud.
El viaje fue como el de un egresado, lo compartí con dos compañeros, uno por suerte sigue a mí lado.
A continuación dejo el relato que hice en ese momento, que sin dudas que es el más exacto a mis emociones hace seis años.
Cuando uno pasa por un lugar día por medio, deja de observar y solo mira, no disfruta, solo cuenta lo que resta para llegar.
El fin de semana, después de unos días de planeamiento y consultas partimos con dos compañeros a recorrer algo más de 700 kms.
Partimos de Tres Arroyos con destino Coronel Dorrego, por ruta nacional 3, todo fácil...pero entre el viento, los camiones, el pésimo estado del asfalto (cuidado al cambiar de carril al hacer un sobrepaso) y que llegué con un clavo en la cubierta trasera al cual don Slime ayudó a que me permitiera llegar a la YPF de Dorrego, me hizo suponer que de fácil no habría nada.
Después de la estación de servicio nos dirigimos a una gomería en la entrada a la ciudad, donde había herramientas, pero no el personal adecuado para reparar una goma, desarmamos, le dimos la cubierta y... me dejo el clavo, por lo tanto la cámara de repuesto a los 15 kms, decidió no continuar.
Llevábamos 15 kms de tierra, de camino normal, serían unos 15 o 20 minutos el viaje de vuelta a dorrego, pero decidimos reparar con aerosol y ver que pasaba, y a partir de ahí comenzó la aventura, trepadas de 40 metros y bajadas de 60, grietas de más de 40 o 50 cms en algunos lados formadas por el agua cuando corre debido a las pendientes, transitamos el camino de las quebradas de Centro Urquiza, lugar inhóspito, donde si alguien te cruza es porque se perdió como vos. Son 50 kms de disfrute pleno hasta llegar a la estación Lartigau (perteneciente a la red ferroviaria que unía Rosario con Puerto Belgrano).
Donde por suerte mi cubierta trasera quedó en llanta nuevamente, inflamos para poder llegar al establecimiento rural de un conocido pero, a los 300 metros dijo basta y ahí fue donde decidimos desarmar, mi moto (Beta motard 250) sin caballete, pero la naturaleza proveyó, desarmamos y armamos en una hora y algo, continuando viaje hacia el dique Paso de las Piedras por caminos rurales.
Si el trayecto anterior había parecido difícil, imaginen lo que es empezar a subir y bajar lo que es el nacimiento del cordón de sierras del sistema de Ventania, sin freno trasero ( si, el tipo dijo: "no laburo más"). Llegamos a la ruta provincial 51, si bien el viento en el camino era fuerte al tenerlo de frente era llevadero, cuando comenzamos a transitar por asfalto nos daba de costado a unos 60 o 70 kms de intensidad, experiencia no muy grata ya que nos cambiaba de carril.
Arribamos al dique Paso de las Piedras, el cual abastece de agua a la ciudad de Bahía Blanca y se alimenta del Río Sauce Grande y del arroyo El Divisorio, foto en el terraplén, paso por la vieja hosteria del lago y a costearlo de punta a punta, lugares increíbles, flora y fauna muy variada, tamaños de piedras en el camino con más variedad aún, algunas de las cuales nos ocasionaron ciertos "baja el pie o bajas al suelo" y así terminamos arribando a Saldungaray, donde dejábamos los caminos de sierras, quebradas y de solidaridad entre compañeros de viaje, para subir al asfalto haciendo un trayecto que incluyó Sierra de la Ventana, Villa Ventana, cruce de Tornquist, Pigüé, y concluyendo en la localidad de Carhué donde buscamos camping y a un amigo que nos esperaba.
Bifes y chorizos a la parrilla, carpas y charla hasta tarde, a descansar para lo que sería el día de regreso.
Después un sábado de musiquita por la noche (un empresario muy original montó una disco que no tiene reparo del volumen de la música a una cuadra del camping) amanecimos con humedad y con el gas del calentador sin ganas de darnos de desayunar, así empacamos y juntos al amigo local que ofició de guía, partimos hacia Epecuén, ciudad balnearia que se perdió en 1985 a causa de las inundaciones.
No sé que me imaginaba antes de llegar, pero no era lo que me causó sin lugar a dudas, una sensación de pérdida, que por momentos hacía que me broten lágrimas y en otros bronca. Transitar su avenida principal, donde hace años corrían los niños detrás del pochoclero o giraban en "U" en sus bicicletas como muestran algunas fotos colocadas en carteles por la gente de turismo para mostrarnos que donde está ese cemento con vigas retorcidas, algunas columnas de alumbrado que se resisten a caer, y por donde ruedan pertrechos como una garrafa, hubo un pueblo, que albergaba a 1500 personas residentes y a más de 25000 turistas al año.
Muchas fotos, mates, bizcochos, charla y a partir, Combustible en Carhué, despedida del amigo y de nuevo a las rutas, cruce para un lado, cruce para el otro, un amigo que quería retornar, bocinazo y encaminado nuevamente, rumbo Coronel Suárez, ya con la sensación de "por qué se termina?" y pensando en un nuevo recorrido para después del invierno, nos comenzó a lloviznar, por suerte fué muy breve. LLegamos a Coronel Pringles, donde repostamos y decidimos almorzar en el cruce conocido como La Tacuarita. Cascos en su lugar, guantes que costaban entrar, aseguramos alforjas y regresamos a casa.
Cuando uno pasa por un lugar día por medio, deja de observar y solo mira, no disfruta, solo cuenta lo que resta para llegar, a partir de hoy cuando pase por mi trabajo en un tractor o en una camioneta o en la moto por esos lugares voy a mirar por los espejos para buscar imaginariamente a mis dos compañeros de viaje siguiendome.
Gracias muchachos por haberme acompañado en esta aventura, que sea la primera de muchas!
Salud y buenas rutas a todos los que se tomaron un tiempito para leer este post.
Espero hayan disfrutado de mí primer viaje en moto


Comentarios
Publicar un comentario