El miedo de rodar

Siempre que comenzamos algo nuevo sentimos ese miedo a lo desconocido, en este caso y después de jamás manejar una moto era el dueño de una, sin siquiera haberla probado antes de pagarla.

La fui a buscar a la casa de Alejandro y de ahí a casa, había llegado pero eran solo 12 cuadras en mí ciudad, el desafío comenzaría a los dos días, el primer viaje a Coronel Pringles.

La Beta tenía dos valijas laterales, de esos maletines de electricista que vienen para las herramientas, un baúl trasero y como si fuera poco le agregué una mochila de 90 litros. Ahora que viajo solo con unos bolsos estancos hechos por mí, pienso: ¡Pobre moto!

Todo lleno, de equipajes, de emociones y arranqué. Hice la primer parada en el cruce de la Ruta 85 y el acceso a Indio Rico, distante a unos 45 kilómetros de Tres Arroyos, y la segunda parada a unos 25 kilómetros más adelante porque me parecía que era mucho viaje, los últimos 40 hasta Pringles fueron de "un tirón".

Llegué bien, en el momento no tenía ganas de más. Desarme los bártulos y me fui al campo, dos semanas pasaron hasta que volvía a casa, otra vez esa desconocida que tanto miedo me daba, siempre había escuchado "en la moto el paragolpe sos vos" y la moto esto y la moto aquello.

Y me devolvió sano a casa, tenía un casco de cross que vino con la moto y unas antiparras deportivas, sentí el viento y ese viento es el que aún me sigue sentando tan bien, aunque el casco sea integral siempre lo abro para llevarme un poco del viento de cada lugar.


Con cada viaje el miedo desapareció y se transformó en ganas de salir a la ruta, aprendí a conocerla, saber de sus ventajas, de sus límites y de los míos. 


 Mi moto como estaba cuando la adquirí, baúles laterales, baúl trasero, parabrisa, cubre manos, la mochila es mía!

Comentarios

  1. Linda historia Mati y un poco pinta lo que nos pasa a los que por primer vez nos subimos a una moto. Incertidumbre y luego ganas de vivir la experiencia y disfrutar. Gracias!

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  2. pero, debe ser contagioso esto de , largas charlas consigo mismo en el interior de un casco, el viento despertando nuestros sentidos y el sabor de nuestra patria en los dientes! ...que no encuentren vacuna y esta enfermedad se propague !!! gracias por contagiarme!!!

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    1. No sé quien sos, pero si logré contagiar a alguien de esto que es tan lindo me alegro haber cumplido el objetivo. Abrazo grande y buenas rutas!

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